—¡Tiempo sin saber de usted! Le perdimos la pista desde que se volvió dizque «analista político» y sale en la tele destilando su odio en todas direcciones.
—Vivimos días agitados. Por si aún no lo sabe, mañana son las elecciones generales.
—Claro que lo sé, pero no pienso moverme del sofá. ¿Y usted?
—No tengo sofá en casa. Iré a votar.
