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21 de marzo de 2016

Azul profundo



El mar siempre ha estado ahí: amplio, latente, vivo. Nos mira; nos habla en su lengua de olas del pasado. Hubo un tiempo en que lo cubría todo. No había nada: todo era el mar. Nosotros, medusas embrionarias, nadábamos sin rumbo en su inmensidad, en ese azul profundo que aún no era vida. Hasta el día en que Alguien dijo: «Hágase la luz», y hubo luz. Y su mano separó las aguas de la tierra y del cielo. Entonces el mar ocupó su sitio, y nosotros alcanzamos las costas convertidos en oscuros anfibios. Nunca más regresamos a él, pero el mar siguió habitando en nosotros. Con el tiempo, lo hemos olvidado; apenas lo miramos, como si en realidad no estuviera o fuese una llanura muerta. Alguien ha tenido que refrescarnos la memoria: nos ha llevado allí otra vez, a ese azul profundo donde alguna vez fuimos medusas. Y ese alguien, a su manera, ha hecho que nos miremos al espejo. «Todo está en todo», nos ha recordado, mientras sus figuras se llenan de coral y de esponja hasta fundirse con aquel fondo primario.

(*) Museo Subacuático de Lanzarote (Canarias - España) / Jason deCaries Taylor.

27 de noviembre de 2014

Carta abierta de un ciudadano europeo en el paro a la sonda espacial Philae



                 Recordado Philae:
                 Hace exactamente diez años, ocho meses y 25 días que partiste de la Tierra con el reto de llevar a cabo la maniobra más exitosa del hombre en el espacio. Y no sólo lo has logrado, sino que además, visto el tremendo lío que tenemos aquí abajo, no me cabe ninguna duda de que has tomado la decisión correcta: quedarte en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.
                 Muchas cosas han cambiado desde entonces. Mejor dicho, casi todas. ¿Recuerdas que, en la antesala de tu viaje, este continente con nombre de vaca mitológica aún era un buen sitio para la aventura terrestre que nos tocó en suerte? ¡Eso se acabó! Alguien, un buen día, proclamó:
«Hágase la crisis». Y hubo crisis. Y se llevó por delante todo lo que encontró a su paso: empleos, derechos, seguridad social, valores, principios, ciudadanos... Incluso, desbancó a la fuerza a varios gobiernos ineptos para poner a otros, doblemente ineptos, a su servicio. Fue una explosión cósmica, una especie de Big-Bang en sentido inverso que lo engulló todo.
                 ¿Y sabes qué es lo peor, Philae? Que estamos a años luz de resolverlo. Que mientras el BCE y el FMI sigan empeñados en tapar el agujero negro de la crisis a costa de abrir nuevos baches, nuestras coordenadas celestes seguirán siendo las mismas y gravitaremos sin rumbo por el sistema solar de la pobreza, la desigualdad y la precariedad.
                 No te imaginas cómo te envidio. Debe de ser un gran alivio estar allí, lejos, vagando en medio de las estrellas a miles de kilómetros de distancia de la Tierra. ¡Qué paz!
                 Sé que ahora, tras aterrizar en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, has entrado en estado de hibernación. Y que según los planes de la Agencia Espacial Europea (ESA), lo más probable es que te despiertes a medida que te acerques al Sol. Déjame darte un consejo: no despiertes, Philae. No hagas caso a la sonda Rosetta ni al centro de mando. Quédate allí, anclado para siempre en la superficie de aquel asteroide, y disfruta al máximo de la excursión espacial que la ciencia te concedió. Al fin y al cabo, comparado con lo que día tras día sucede aquí abajo, chocar de frente con la Gran Estrella no me parece un mal desenlace.
                 Espero volver a tener noticias tuyas, bien sea en esta vida o en alguno de los universos paralelos mejores que el nuestro que ojalá algún día conquistes.
                  Saludo espacial,

                 Un ciudadano europeo en el paro.

25 de noviembre de 2013

Hijos de *%&º!$¼Á©¢¥[㮬½



—¡Lo que nos faltaba! Ahora resulta que este blog, a falta de buenos temas, anda alcahueteando vulgaridades de baja ralea. ¿No le da vergüenza?
   —No son vulgaridades. Es arte político.
   —¡Jua! Yo sólo veo una mano gigante con el dedo corazón en alto. Es decir, lo que en el español de España se llama una «peineta». O lo que en Colombia sería «hacer pistola». Y que, traducido al lenguaje del día a día, significa algo así como «¡Ni de coña!» o «¡Jódanse!» o incluso el mundialmente mentado «Hijos de la grandísima *%&º!$¼Á©¢¥[㮬¡Öø£½ que los parió».
   —No tiene por qué ser tan explícito. Deje que los lectores saquen sus conclusiones.
   —No veo el «arte»por ningún lado.
   —Es verdad que el autor de la escultura, el checo David Cerny, quería protestar ante el posible regreso de los comunistas al gobierno de su país. Y que por eso se le ocurrió la idea de levantar una «peineta» o «pistola» gigante enfrente de la sede de la presidencia. Pero ese gesto, bien mirado, también es una forma de expresar la actual desafección por la política que existe en gran parte de Europa. Es el fantasma que ahora recorre Europa, diría Marx.
   —¿Qué es eso de la desafección?
   —Pues desafección, que viene de «falta de afecto». Es decir: antipatía, desapego, tedio, desgana, desinterés,  inapetencia, pereza, aburrimiento, repulsión, fastidio, asco, repugnancia y unas cuantas cosas más. En resumen, todo lo que el actual misnistro de educación, José Ignacio Wert, es capaz de despertar entre los ciudadanos.
   —¿Y para eso una «peineta» en pleno centro de Praga?
   —Sí, porque es como si ese dedo en alto enviara un mensaje directo a la clase politica: «¡Hemos dejado de creeros!» o «No nos sentimos representados por vosotros». Ese mismo dedito podría estar ubicado en Lisboa, Dublín, Madrid, Atenas, Roma o Berlín.
   —Ah, vale, ahora entiendo... En cualquier caso, debo decirle que discrepo de usted en una cosa.
   —Adelante, está en todo su derecho.
   —Creo que el mensaje del señor Cerny es otro. Es decir, me parece que ese dedo en alto significa simple y llanamente «Hijos de la grandísima *%&º!$¼Á¢¥[㮬½ que los parió».