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12 de septiembre de 2014

Tercer cumpleaños: lista de invitados



—Le confieso que yo, al principio, no daba un céntimo por este blog. Y fíjese, quién lo diría: tres años despotricando a diestra y siniestra... ¿Cómo piensa celebrarlos?
   —Con una gran fiesta. ¡Voy a tirar la casa por la ventana!
   —¿Y dónde piensa celebrarla, en Colombia?
   —No, qué va. Mis compatriotas no me pueden ver ni en pintura. La fiesta la voy a hacer aquí, en Madrid, la capital mundial de mi exilio.
   —¿Y los invitados?
   —Uf, muchísimos. Ni se imagina cuántos. Ya tengo hecha la lista. ¿Quiere que la repasemos?
   —Usted dirá.
   —El primero, para quien tengo reservadas una mesa y una botella del mejor aguardiente, es el maestro Fernando Vallejo. Vendrá desde México D.F. con su perra Bruja. Además de ciertos recursos formales, este blog le debe su ira, sus impecables insultos, esa constante desazón que, en el fondo, no es otra cosa que el disfraz de la esperanza y el amor más puro.
   —¡Que viva Vallejo! ¿Quién más?
   —También vendrán los grandes maestros que ha tenido El Ambidiextro desde que descubrió que era ambidiestro: Piedad Bonnett, Alejandro Gándara, José Luis Corrales y Jaime Repollés.
   —¡Menudo cartel!
   —Los siguientes son los periodistas y columnistas de prensa, que aportan ideas y análisis. Los de España: Juan Cruz, Juan José Millás, Rosa Montero, Elvira Lindo, Javier Ruiz, Fermín Bocos, José María Brunet, Antonio Papell, Ignacio Escolar, Antonio García Ferreras, Ana Pastor, Jesús Cintora y Jordi Évole. Los de Colombia: Héctor Abad Faciolince, Óscar Collazos, Antonio Caballero, Daniel Coronell, León Valencia, Eduardo Escobar y Ricardo Silva. Y los de otros sitios: Yoani Sánchez, Jorge Volpi, Martín Caparrós, Leila Guerriero, Juan Villoro...
   —Y con tanto periodista, ¿no le quedará muy seria la cosa?
   —Obvio, por eso es que voy a traer a una buena camada de caricaturistas: Forges, Peridis, El Roto, Erlich, Vladdo, Tola y Maruja, Magola, Nieves y Matador.
   —¿Y no va a invitar amigos?
   —Sí, claro. Los de las terturlias en las que no queda títere con cabeza: Laura Riazuelo, Mariella Villanueva, Ana Calzada, Raúl Lavarello, Christian Esteban, Joaquín Mulén... Ah, y dos mujeres muy importantes, pues son las únicas colombianas que soportan las peroratas de El Ambidiextro contra Colombia: Liliana Puerta y María Eugenia Rozo.
   —¡Qué gentío! ¿Y no habrá sitio para mí?
   —Espere lo busco en la lista. ¿Cuál es su nombre?
   —Daniel Cristancho.
   —¡Claro, cómo no, aquí está! Usted es el escribiente, el redactor, el que pasa los textos a limpio y los corrige. Habérmelo dicho antes. Voy a ponerlo en la mesa de los lectores.
   —¿Los lectores también están invitados?
   —¡Por supuesto! No ve que son ellos los que, gracias a su «click» semanal, han hecho posible que El Ambidiextro siga maniobrando. Ya son 148 posts y casi 10.000 visitas en total. Son los lectores los que comentan, critican, disienten, refutan, corrigen, señalan, comparten, reafirman, añaden, rehacen o destruyen lo que aquí se publica. Y si hasta ahora ha sido así es porque estos textos, en cierta medida, también son de ellos. De modo que, si conoce a alguien más, invítelo. Aquí le abrimos espacio. No se reserva el derecho de admisión.

31 de julio de 2013

Autocrítica (I)



Nadie sabe lo que pasó en aquel vestuario. Lo único cierto es que allí se gestó uno de los capítulos más épicos de la historia reciente del fútbol.
   Al término del primer tiempo, el Liverpool caía 0-3 en la final de la Liga de Campeones de 2005. El AC Milan había resuelto el asunto en apenas 45 minutos.
   Es probable que el primero en hablar fuera Rafa Benítez, el entrenador del equipo inglés. Y que, contra todo pronóstico, lo hiciera en tono moderado, conciliador, con el tacto y la mesura de quien está delante de un moribundo. De hecho, es probable que sus primeras palabras tuvieran el tono de un sacerdote oficiando la extrema unción.
   Y es probable que, tal como estaban las cosas, rompiera su costumbre de ponerse delante de la pizarra para insistir en la táctica. Nadie, ni siquiera el capitán Gerrard, le habría escuchado.
   En cambio, lo más seguro es que, tras una escueta intervención rematada por un «no entiendo nada de lo que está pasando», se hubiera quedado en silencio, con los brazos cruzados mientras repasaba uno a uno los rostros de sus jugadores.
   Es posible que alguien dijera algo. Quizá el aguerrido Carragher. O quizá el goleador Baros o uno de los dos españoles, Alonso y García. Pero también es posible lo contrario: que cada uno, con las imágenes del juego palpitando aún en su cabeza, guardara completo silencio hasta que el llamado del comisario de la FIFA los rescatara de esa extraña quietud.
   Luego, reunidos en un círculo, es probable que hayan regresado al campo del Olímpico Atatürk de Estambul al grito de: «I never walk alone!».
   El resto de la historia es conocida: los de Benítez igualaron el partido (3-3), forzaron la prórroga y se impusieron en la tanda de penaltis (3-2).

(*) Para celebrar el centenar de posts y las 5.000 visitas a su blog, El Ambidiextro recibirá en los próximos días cualquier pregunta, inquietud, duda, comentario, opinión, elogio, felicitación, aplauso, crítica, reproche, diatriba, demanda, acusación, imputación, queja, insulto o infamia que sus lectores quieran remitirle.